Dos años y once meses después de ser enviada en préstamo a Estados Unidos, la Estela 24 Dama Seis Cielo ha regresado a Guatemala desde el sitio arqueológico Naranjo-Sa’al. Esta es una pieza muy importante que resalta la participación de las mujeres como gobernantes en la cultura maya.
Estela 24 Lady Six Sky regresa a Guatemala desde Naranjo-Sa’al
Luego de más de dos años fuera de Guatemala, la Estela 24, Señora Seis Cielo de Naranjo-Sa’al regresó al país el pasado miércoles 3 de julio. Esta estatua maya se encuentra en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología en la Zona 13 de la Ciudad de Guatemala desde 1976 y regresa a su lugar este año.
Se trata de la última pieza arqueológica que regresa al país luego de ser enviada en calidad de préstamo a museos de Texas y Cincinnati en Estados Unidos. En ese país, fue muy elogiado por los visitantes de la exposición “La vida de los dioses: la divinidad en el arte maya” en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, la cual estuvo abierta del 2 de septiembre de 2021 al 30 de junio de 2024.
Una pieza arqueológica que representa a las gobernantes de la cultura maya.
La estela 24 fue encontrada en el sitio arqueológico Naranjo-Sa’al en Petén y era conocida como Wak Chanil Ajau, que significa «Seis Cielos», ya que estaba dedicada a este gobernante. La pieza mide 190 centímetros de alto, 88 centímetros de ancho, 26 centímetros de espesor y pesa 2.866 libras. Se considera un símbolo de la autoridad y prestigio de la realeza femenina en la antigua ciudad de Naranjo-Sa’al.
Según el Ministerio de Cultura y Deportes, «representar a mujeres gobernantes, reinas o mujeres destacadas en la sociedad maya es muy inusual». Esta pieza destaca porque está dedicada a un gobernante que, según la historia, fue uno de los más influyentes del Clásico Tardío. Se celebra el día en que la estatua llegó a la ciudad de Naranjo, indicando su importancia en la sociedad de la época.
Acerca de Wak Chanil Ajau, Lady Six Heaven
Señora Dos Pilas o Señora de Tikal, esta reina reinó del 687 al 741. Nació en el pueblo de Dos Pilas, al sureste de Petén, y su padre fue gobernador de B’ajlaj Chan K’awii. Fue madre de tres hijos, uno de los cuales fue coronado a los cinco años. Se le considera la persona que hizo posible muchos de los logros atribuidos a su hijo. Cuando murió, continuó gobernando y salió victoriosa del conflicto con las otras ciudades.


